sábado, 11 de mayo de 2013

Una esperanza en su significaciòn

Esperanzas Humanas



 EPArtespacios

La Totalidad de la Esperanza  (Estelas Redimidas)
Frutos en los desiertos de la identidad

Autor: Pastor Zeli



En las realidades populares y en el mundo globocolonizado se cruzan ante el encuentro la filosofía comparada con las filosofías simultáneas (ecépticos del culto a la naturaleza).
Un paso de la razón descubriendo un camino de matices en naturaleza libre o en hábitats autosostenibles (urbanos o no).
Las ficciones de un noveno continente su vuelve una verdad trillada al saber científico de la existencia de planetas con otras especies creacionales (o creadas) pero que comprueba a la vez que esa verdad es solo asimilable con la naturaleza buena del hombre sostenida por Rousseau contrapuesta siempre a la naturaleza mala del “El hombre para el hombre siempre es un lobo” que Hobbes en tono maquiavélico acertaba.

Buscar la verdad natural buena es una conservación de la buena fe en un Dios Verdadero amigo de sus Naturalezas Creadas.

Así como el invierno y el verano varían en la tonalidad de las lluvias así varía el estado estético hacia el interior de la evolución perceptual personal.  


Fuga en el tiempo.    

Esta hora está grabada en los fantasmas del horizonte
y ha enloquecido,
se estrelló furiosa contra tempranas estaturas.

Las sinapsis de los pensamientos están combativas,
Estallada la esperanza. 
Atrofiada
la razón cesa y se oculta en los diámetros
de las oblicuidades que vagan entre los rincones y las selvas.
Una multiplicidad de periferias aguijoneadas.

Un amor no cesa entre los vientos
Mientras un caparazón se agiganta en soledad.

Horadada el alma impele 
-elevación libre hacia el infinito alto cuadratismo de círculos concéntricos menores-


La lumbre ha escaseado
el sol faltó en su formación galáctica
no hay ruta ni camino
ni nubes ni cielo
ni mar ni alas ni pasos
todo es naufragio
naufragio hacia el inacabable
circuito gravitacional sin retorno de la desconocida ciudad. 


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En los espacios de la razón se encuentran esas batallas de la ilustración humana, el ser escéptico preludia el júbilo de la utopía: Siempre alcanzando los brillos de la Luna en sus formas únicas como única es cada persona.
Las verdades son muchas, los fundamentos basados en verdades antiguas ante las verdades difusas de la globocolonización anglosajónica solo muestran una idea que es pista de mercados o axioma economicista:
Las cosmogonías prehispánicas, las cosmogonías indígenas y la verdad del significado “Indio” conllevan siempre a la diferenciación racial antropológica y genética de las especies principales del planeta y a la forma en la que han sabido siempre que hay un Unico Dios Creador y Supremo, del cual Jesucristo es la forma humana de Dios-Hombre.


Sello Dorado.

Marea sin mar,
el fuego lento del espectro luminoso,
ciclos de lluvias
ciclos de vapor
ciclos de nieve
-desciende a la tierra la tez de la neblina-
y ciclos del trueno complementario
dual  dicótomo fugaz.

Un giro y dos giros mas.
Danzan los giros en la mirada de las sirenas.

La tierra nos devuelve al barro;
luego viento y horizonte.

Nos movemos en direcciones encontradas
nos movemos adentro de los conflictos, adentro de las enfermedades,
adentro del dolor, adentro de la mansedumbre y adentro de la pureza.
Y nos movemos en el paso exacto de las estrellas ensambladas
al motor que escucha armonías y palpitar de la razón.

En la incertidumbre de lo siguiente hacemos corazón
(encontramos la voz del corazón)
y respira nuestra alma mientras simultaneas gotas de rocío responden
al latido de los ocasos sonrientes.


Retorna el principio continuado,
los grados, las latitudes, la estatura,
el avance, el destino, los caminos,
la libertad central del universo adentro de nuestros manantiales.

El fluir, la felicidad, el amor y las mujeres.

Cierran los nudos.

La dimensión es ahora multiplicidad de rasgos vitales.

Y las cicatrices de la soledad se duermen
en el beso complaciente con alguna sirena de agua dulce que me ha pescado
hacia la inundación de quietud de incognoscibles misterios marinos. 



Nutrirse de aire
nutrirse de agua
nutrirse en otro mundo, otra lengua, otra lógica.

Nutrirse con el vapor de su pasión azul
brillante, intensa, enigmática, pura.

Aventura sellada en una eternidad compartida.

Luego es preciso siempre volver,
observar la musicalidad de onomatopeyas elegantes
y bregar con el envés de algún
entero paradigma de totalidad tal cero mesoamericano
-darle aristas, vórtices y valores a la ecuación de la identidad reivindicada-
decir sin decir que nunca todos pensamos lo mismo en el mismo instante
pensar que en realidad nunca pensamos igual
olvidar el pensamiento por las palabras
abandonar la razón a las ideas
descubrir la meditación sobre las oraciones
navegar el mundo pluridimensional de las perspectivas creadoras.

Luego volver al regreso de las armoniosas infinitudes
sin contar porque es inmortal nuestro barro
sin conmensurar la extensión de los besos complementados
sin mellar el brillo de los relámpagos plenos en quietud.  

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La verdad cerca de ser ciencia y la ciencia bordeando el jardín de la sabiduría solo es apreciable con fe de corazón sincero: Buena esperanza en la virtud de lo mejor.
La fe de la mujer que tanto es buscada como naturalmente propia (EVA) y su fruto prohibido ha quedado reivindicado con la Madre de Jesus: Madre de la fe virtuosa. Santa Maria de los Cielos Divinos. 
Algo que es saber tanto teológico como filosófico y tal que al ser saber se vuelve parte de las filosofías de la naturaleza buena del hombre, de la mujer buena, de la humanidad que ama, extraña y añora la bondad.






La reencarnación del mar.

Dos piedras vueltas al tiempo
Sed y agua,
Abejas alegres
Y vinos que como aves cantan en la interioridad de la fe.

Confisco los pensamientos por pura reforma cerebral
La allanada senda de mi destino no abdica
Queda únicamente la soledad
Un larguísimo viento teñido de tristeza
Y el juego con los aguijones dorados. 

Un aullido de orbitas nuevas
Un sueño de arañas, trampas y falsas agonías
Una catástrofe que languidece.

Una calle tenebrosa, un camino largo,
Intemperie y mas intemperie
El escape, la ironía, el hielo de la era humana,
¡La libertad en la boca de los misterios del mar!

Anclo mi mirada en las mareas
Parecieran ser constelaciones de gotas muy unidas
Estibadas unas sobre otras
Orden microscópico que le da profundidad
a la liquida naturaleza plena de inmensidad 
La piel tendida a toda longitud
del paseante planeta tierra.

Dos piedras vueltas al tiempo
Sed y agua,
Abejas alegres
Y vinos que como aves cantan en la interioridad de la fe
El mar de los pensamientos se mueve.



EPArtespacios  
                                     Pastor Zeli


Esperanzas Humanas